"Estaba sentado, simplemente tomando mi café de todas las mañanas y leyendo el periódico con las noticias locales. Todo parecía normal. Las camareras atendiendo a sus clientes, varios hombres tomando su caliche, todos con el mismo uniforme de trabajo. Quizás fueran de alguna obra o una empresa de pintura. Un par de chicas jóvenes, hablando sin mayores reparos sobre lo que habían hecho durante el fin de semana.
Incluso en la televisión o en el periódico, todo parecía normal, dentro de lo que cabe. Políticos investigados por caso de corrupción, festival de música cancelado por el mal tiempo, decenas de fallecidos durante el fin de semana por accidentes de tráfico, un nuevo "reality show" que comenzaba ese mismo día a emitirse, una nueva misión a la Luna que estaba planeando la NASA, un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto, la ruptura de la pareja del año por supuestos cuernos... Ya se sabe, las noticias del día a día.
Pero nada hacía presagiar lo que iba a ocurrir luego.
Un hombre entró en la cafetería, con el brazo lleno de sangre. Enseguida, las camareras fueron a ayudarle, junto con algunos clientes, y empezaron a preguntarle qué había pasado. Alguien estaba llamando a una ambulancia, pero las sirenas ya se estaban escuchando. Miré a través del cristal y el caos se había desatado. Varias personas intentaban agarrar a otras. Una de ellas cayó al suelo, y se le echaron encima varios individuos. Sólo pude ver la sangre, pero estaba claro lo que estaban haciendo. Se estaban comiendo a esa persona. La estaban devorando. El hombre que había entrado en la cafetería, tenía una herida de mordedura en su brazo.
La gente corría, asustada, buscando refugio de aquellos caníbales. Los coches patrulla pasaban velozmente, pero ninguno se detenía. Se escucharon algunos disparos. Otra persona blandía un palo y se defendía como podía de los que le intentaban morder. Cada vez, venían más y más, aunque calificarlos de "personas" no era del todo correcto. Tenían un aspecto demacrado, algunos con la ropa hecha jirones. Otros con agujeros en el pecho o en el estómago. Otros sin brazos o sin manos. Avanzaban lentamente, pero sin detenerse.
Todos en la cafetería nos quedamos paralizados al ver lo que ocurría. No podía ser, aquello no estaba pasando. Tan impactados estábamos que ninguno se dio cuenta de que se acercaban hacia nosotros. Uno de los hombres reaccionó e intentó cerrar la puerta de la cafetería, pero ya era tarde. Una "persona" había puesto su cuerpo y alargó su brazo hacia el hombre. Lo arrastró a la calle como si nada, con un solo brazo, y varios de los suyos comenzaron su propio festín. Entraron en la cafetería mientras yo iba retrocediendo. Dos de esas cosas se echaron sobre los clientes y las camareras. El hombre herido en el brazo estaba tirado en el suelo, pero ya nadie le prestaba atención. Lo habían abandonado mientras le mordían la cara. Los demás clientes salieron corriendo por la puerta antes de que vinieran más de aquellos seres. El otro que entró se había abalanzado sobre una de las camareras y se la estaba comiendo detrás de la barra, literalmente. Su compañera salió corriendo, sin prestarle la menor ayuda. Yo no fui mejor que ella porque también salí corriendo, buscando la manera de sobrevivir. Mientras salía, no paraba de escuchar los gritos de la chica, y pensaba que fuera dejaría de escucharla. Pero no, aquello fue peor. Se escuchan más gritos, más disparos y las sirenas de los bomberos, la policía y ambulancias.
Giré a mi derecha y salí corriendo, en un principio, movido por mi instinto. Decidí bajar hasta el río, esconderme entre algunos árboles y esperar a que todo pasara. No tenía ni idea del alcance de la situación. Al acercarme al río, pude ver varias columnas de humo en distintos puntos de la ciudad. Miré abajo, a la ladera, y la situación era la misma. Gente buscando protección, más de esos seres caminando y comiéndose a las demás personas.
En ese momento lo comprendí. No quería creerlo, pero lo entendí. Estaba solo, y yo solo, tendría que buscar la forma de sobrevivir, en esta ciudad... invadida por los muertos."
'City of the Dead' es un juego de rol de supervivencia zombie, realizado a través de internet. Crea un personaje a tu gusto, con una gran cantidad de habilidades a elegir y muchos objetos que puedas encontrar. Interpreta a una persona atrapada en una ciudad invadida por los no muertos, cuyo único objetivo es el siguiente: sobrevivir.
¿Te atreves a unirte?
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